
Medicina Basada en Evidencia
Neumonía adquirida en la comunidad: lo que debes saber y por qué consultar a tiempo puede salvar tu vida
La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) sigue siendo una de las infecciones más frecuentes y potencialmente graves en adultos y, sobre todo, en adultos mayores.
La buena noticia es que, cuando se reconoce temprano y se trata de forma adecuada, la mayoría de los pacientes se recupera. La clave está en no subestimar los síntomas y acudir a valoración médica a tiempo.
¿Qué es la neumonía adquirida en la comunidad?
La neumonía es una infección del pulmón que provoca inflamación y acumulación de líquido o pus en los alvéolos (las pequeñas “bolsas” donde ocurre el intercambio de oxígeno).
Se llama adquirida en la comunidad cuando aparece fuera del hospital o dentro de las primeras 48 horas de ingreso. Esto la diferencia de la neumonía hospitalaria.
Para confirmar el diagnóstico, los médicos combinan:
Síntomas respiratorios agudos
Exploración física compatible
Una nueva imagen de infiltrado en radiografía o tomografía de tórax.
¿Cómo se presenta? Síntomas más frecuentes
Los síntomas pueden variar según la edad y el estado general de la persona. Los más comunes son:
Fiebre
Escalofríos
Tos (con o sin flema)
Falta de aire
Dolor en el pecho al respirar profundo
Cansancio marcado
En adultos mayores puede no haber fiebre. A veces el primer dato es:
Confusión
Caídas
Debilidad súbita
Pérdida del apetito
Un metaanálisis citado en la revisión mostró que los hallazgos más útiles en la exploración para sospechar neumonía son:
Fiebre ≥ 37.7 °C
Respiración acelerada
Ruidos anormales al auscultar los pulmones
Si los signos vitales y la exploración pulmonar son normales, la probabilidad de neumonía es mucho menor.
¿Por qué es tan importante consultar temprano?
Porque la neumonía puede empeorar en horas o pocos días. El retraso en la evaluación puede permitir que la infección:
Se extienda
Afecte el intercambio de oxígeno
Provoque complicaciones graves
El tratamiento temprano reduce el riesgo de hospitalización, ingreso a terapia intensiva y muerte.
Además, no todas las infecciones respiratorias necesitan antibióticos. El diagnóstico correcto evita tratamientos innecesarios.
Síntomas de alarma: acude de inmediato si presentas
Dificultad importante para respirar
Respiración rápida o sensación de asfixia
Dolor torácico intenso
Confusión o somnolencia marcada
Presión arterial baja
Labios o uñas azuladas
Saturación de oxígeno baja
En adultos mayores, cualquier cambio súbito en el estado mental debe evaluarse.
¿Qué microorganismos la causan?
En más del 50% de los casos no se identifica el germen exacto, incluso con estudios avanzados.
Cuando se logra identificar, el más frecuente es Streptococcus pneumoniae.
También pueden causarla:
Otras bacterias
Virus respiratorios como influenza
En algunos casos, coinfección (virus + bacteria)
Esto es importante porque no toda neumonía es bacteriana, y no siempre se requieren antibióticos.
Factores de riesgo
Algunos están bien establecidos:
Edad mayor de 65 años
Tabaquismo
Enfermedad pulmonar crónica (EPOC, asma)
Diabetes
Enfermedad cardiaca
Inmunosupresión
Uso de glucocorticoides
Otros factores menos reconocidos pero respaldados por estudios observacionales incluyen:
Mala nutrición
Enfermedad dental o periodontal
Deterioro funcional
Uso crónico de inhibidores de bomba de protones
Episodios previos de neumonía
La higiene oral deficiente y los problemas para tragar favorecen microaspiraciones, uno de los mecanismos principales por los que los microorganismos llegan al pulmón.
Complicaciones locales
Si no se trata adecuadamente o el paciente tiene factores de riesgo, pueden presentarse:
Derrame pleural (líquido alrededor del pulmón)
Empiema (pus en el espacio pleural)
Absceso pulmonar
Insuficiencia respiratoria
Síndrome de distrés respiratorio agudo.
Complicaciones sistémicas
La neumonía no solo afecta el pulmón. Puede desencadenar:
Sepsis
Falla multiorgánica
Eventos cardiovasculares (infarto, accidente cerebrovascular)
Estudios de cohorte muestran que el riesgo de eventos cardiovasculares se mantiene elevado durante meses después del episodio.
También se ha documentado:
Deterioro funcional
Mayor riesgo de recurrencia
Aumento de mortalidad a largo plazo.
Uso racional de antibióticos: por qué es tan importante
No todos los pacientes necesitan antibióticos de amplio espectro ni tratamientos prolongados.
La evidencia reciente muestra:
En pacientes hospitalizados estables, 3 días de antibiótico pueden ser suficientes si cumplen criterios de estabilidad clínica.
En casos leves ambulatorios, no hay diferencia significativa entre distintas clases de antibióticos en eficacia.
El uso innecesario favorece resistencia bacteriana y efectos adversos.
El principio clave es:
usar el antibiótico correcto, en la dosis correcta, por el tiempo correcto.
Nunca debes automedicarte ni suspender el tratamiento antes de tiempo sin indicación médica.
¿Qué busca el médico cuando te evalúa?
Durante la consulta, el médico intentará responder cinco preguntas clave:
¿Realmente es neumonía o es otra infección respiratoria?
¿Qué tan grave es?
¿Puede tratarse en casa o necesita hospitalización?
¿Requiere estudios adicionales?
¿Qué antibiótico es el más adecuado y por cuánto tiempo?
Para estratificar el riesgo, puede utilizar herramientas como el Índice de Severidad de Neumonía (PSI) o la escala CURB-65.
Prevención: lo que sí puedes hacer
Vacunarte contra neumococo, influenza, SARS-CoV-2 y virus sincitial respiratorio cuando esté indicado
Dejar de fumar
Cuidar la higiene dental
Mantener buena nutrición
Revisar con tu médico si realmente necesitas medicamentos como inhibidores de bomba de protones.
Mensajes clave para llevar a casa
La neumonía no es “solo una gripe fuerte”.
En adultos mayores puede presentarse sin fiebre.
Consultar temprano reduce complicaciones.
La dificultad respiratoria y la confusión son señales de alarma.
No todos los casos requieren antibióticos de amplio espectro.
El uso racional de antibióticos protege tu salud y la de todos.
La vacunación y el control de factores de riesgo disminuyen recurrencias.
Si tienes más de 60 años o padeces enfermedades crónicas, no minimices una infección respiratoria que no mejora. Una valoración oportuna puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo en casa y una hospitalización.
Fuente:
Bai AD, Loeb M. Community-Acquired Pneumonia in Adults. NEJM Evidence. 2025;4(12). DOI: 10.1056/EVIDra2500170.
Dra. Élida Roque Escorcia.
Medicina Interna-Medicina Crítica.